dimanche 15 juillet 2007

fin de semana en Lima

Ninguna aventura planeada para este fin de semana, amigos....principalemente porque el país está patas arriba desde hace 4 días: huelga general de más o menos todos los sectores...todo el mundo se queja por todo (y no es para menos) : agricultores, profesores, etc; uno de los grandes temas es la oposición al Tratado de Libre Comercio que el Perú se dispone a firmar con Gringolandia. Muchos aeropuertos están cerrados, vuelos cancelados y carreteras bloqueadas...asi que sí o sí, me he tenido que quedar en la urbe.








Pero me he ocupado, no os vayáis a creer:ayer 14 de Julio, celebración de la toma de la Bastilla en la lujosa choza del embajador francés; comilona en perspectiva que no nos defraudó: 1500 tipos de queso, tapitas, bollitos y champán....una bacanal gustativa, amigos míos! Gente bien vestida, bien limpia, bien perfumada, mujeres con esa sonrisa de "hola cariño! qué delgada te veo!" y hombres con esa ceja arqueada que indica que ellos son gente importante....pero no hay que dejarse engañar, la gula es común a todo ser humano...todo este protocólo inicial se esfumó tras el olor del roquefort y la suavidad de los pastelitos, para transformarse en instinto carroñero en su estado más primario...las buenas maneras y la comida gratis no son compatibles. Asi que predadores de todas las clases, nos fundimos entre alegres risas y burbujas de champán.
Salí de allí con la tripa llena de patriotismo...¿o eran gases?


fin de semana en Trujillo

Meeting con Damián en Trujillo, ciudad poco interesante fuera del anillo histórico...una ciudad plana y cuadriculada...como muchas ciudades en el Perú, me diréis; sí, pero el problema de las ciudades de la Costa es que son aburridamente planas y no hay ningún telón de fondo, ninguna montañita, nada que rompa la monotonía reticular.









Asi que visto lo visto, dormimos en Huanchaco, un apacible y tranquilo pueblito al borde del mar a 12km de Trujillo. En su inicio pueblo de pescadores, aunque no ha sucumbido al turismo de masa, hay mucho blanco gippy que vive allí, asi que el lugar no es todo lo genuino que podía haber sido; pero todavía se pueden ver los barcos de totora, barcos de juncos, huecos por dentro, que sólo los pescadores de la zona saben utilizar.
Asi que entre ceviche y ceviche (pescado crudo buenísimo) y un ritmo bastante relajado que nos habíamos marcado, pudimos visitar las ruinas de Chan Chan, la capital del Imperio Chimú (de 850 a 1470 d.C. antes de los Incas), la ciudad más grande en adobe del planeta (28 km2)!!! Entre los saqueos de los españoles, de los huaqueros (saqueadores de tumbas), la erosión de las inundaciones y lluvias y el poco dinero que invierte el estado en su patrimonio, no queda mucho de esta ciudad que tenía 60000 habitantes...pero es sin duda impresionante por su magnitud.
Asi pues, los 2 dias no dieron para más y yo me volví pa Lima y Damián se fue para Huaraz y según creo se está escalando un pico de 6000 m...ha batido mi record el huevón!

lundi 2 juillet 2007

fin de semana en Cajamarca

De nuevo en los Andes peruanos, pero esta vez a una altura relativamente baja (2650 msnm)...aunque con toda sinceridad, el momento "me estoy asfixiando, pero voy a seguir sonriendo como si a mi esto no me afectara" es bastante recurrente.
Así que después de 13h de trayecto, la visualización de la acostumbrada mala película en el bus (esta vez "Matanza en Afghanistan"...a veces me pregunto si las compañías quieren realmente que vuelvas a viajar con ellas) y una partida de bingo con todos los pasajeros...llegamos a Cajamarca! Porfin una ciudad linda con arquitectura colonial!!!!..."se nota que aquí hay más dinero", me dije yo al instante que vinieron a pedirme limosna más niños de lo acostumbrado....enfin, buscad el error; desde hace unos 10 años, hay una cierta prosperidad en la ciudad gracias a la explotación de minas de oro por sociedades extranjeras...
Un corto fin de semana que no nos ha permitido hacer demasiado, sino que visitar la ciudad y salir de ella para ver las Ventanillas de Otuzco, necrópolis tallada en una pared de roca volcánica y darnos un remojón en los Baños del Inca, aguas termomedicinales dónde el Inca solía acudir tras un largo viaje.




Asi que una ciudad bonita, rodeada de unos valles verdosos preciosos, a los que uno se sube para darse cuenta que, cómo en toda ciudad del Perú, los cerros son progresivamente invadidos por los nuevos habitantes de menores recursos...